No puedo decir que no festejábamos la Navidad en Cuba porque, de una u otra manera, siempre había algún maestro que en un gran arte de magia hacía de la cena de Nochebuena un momento especial. También siempre había algún muchacho que dibujaba algo relacionado con las fiestas y adornaba con ello los pasillos de nuestra escuela. Entre grupos de amigos cantábamos en nuestros albergues villancicos tradicionales y demás canciones navideñas de Nicaragua. Siempre y durante aquellos 10 años en Cuba guardábamos la esperanza en nuestros corazones de que llegaría ese día en que volveríamos a pasar las navidades en nuestros pueblos, en nuestras ciudades y con los nuestros en Nicaragua.
Por razones del destino, de Cuba no fui a Nicaragua sino que me trasladé a Finlandia. Sin lugar a dudas puedo decir que Finlandia es "La Tierra de la Navidad". Vivir la Navidad finlandesa ha hecho que vea esta fiesta de manera muy especial. No son las cosas que hay, ni la abundacia de la que no todos pueden gozar, sino la dedicación con la que gran paarte de los finlandeses preparas su fiesta para pasarla en familia. Los más consagrados van preparándose para Nochebuena a lo largo del año. Muchos suelen adquirir sus regalos en las rebajas de verano. A lo largo de otoño hacen trabajos manuales para adornar sus casas, preparan golosinas y cosas de horno para guardar en congeladores a esperar la fecha indicada.
Diciembre y especialmente después del 6 de diciembre, día de la independencia y fecha en que mucha gente recibe un dinero extra que la oficina de impuestos devuelve si se ha pagado demasiado impuesto durante el año pasado, ya todo pensamiento es dedicado a Navidad.
Como ya han leido en otros escritos, las municipalides ponen mucho de su parte para crear un ambiente de fiesta en las calles. Ese ánimo festivo contagia. Así pues al llegar nochebuena todo en casa debe estar en orden, muy limpio y adornado para esperar Navidad con la familia.
A las doce del mediodía en la ciudad de Turku se lee en acto solemne La Declaración de la Paz de Navidad que es transmitida por televisión a todos los hogares. Esa es una tradición antaña. Ese es el momento apropiado para tranquilizarse y dejarse llevar por la alegría y paz de Navidad. Los más pequeños esperan con ansiedad a Papá Noel que generalemente llega con su carga después de la cena.
Vale la pena decir que ahora en Fnlandia hay más de 100 mil niños que viven en familias de escasos recursos. Hay organizaciones no gubernamentales que hacen recolectas para garantizarle a los que no tienen aunque sea un regalito. Sea la familia rica, pobre o de clase media lo más importante es que los niños tengan su Navidad en paz, armonía y felicidad. Todo niño merece una buena Navidad y grartizarlo es deber de los adultos.
Les cuento sobre la forma de orgainizar las fiestas navideñas aquí en Finlandia (claro que existe la parte meramente comercial de Navidad) para que quizá así se comprenda que Navidad no es ostentación de regalos sino el espíritu de organizar unos días de dicha para las tuyos con lo mucho, poco o nada que tengas.
| Ya el fin de semana pasado comenzó la venta de arbolitos naturales. |
Enmedio de esta Navidad contagiadora que se te mete en el corazón. Así y cuando en un rincón de mi corazón siempre ha existido un espacio para esa Navidad de mi niñez, para la Navidad de Nicaragua, la Navidad de Achuapa con cacahuetes, olor a pólvora, gofios, y relleno para la gallina. Conmueve pensar en aquella Navidad alegre y fresca con abrazos y una invitación a los que quieres mucho, aunque estén lejos de venir a casa en Navidad.
Así pues y después de 29 años de pasar las navidades fuera de Nicargua, en diciembre pasado con mis dos hijas nos dejamos llevar por la la aventura de hacer ese viaje en aviones y aeropuertos colmados de gente esperanzada en ir a casa (o mejor dicho a la segunda casa) a pasar Navidad. Somos muchos en este mundo los que vivimos repartiendo nuestro cariño como mínimo en dos países.
Bueno, así bajo aquel cielo estrellado de Achuapa adornado con las ramas de un inmenso mango, pusimos con mis hermanos y sobrinos la mesa de Navidad. Pasar esos días junto a mi madre y hermanos era un sueño ya de décadas que por fin se hizo realidad y nunca olvidaré.
Este año a nuestra mesa de Navidad (claro que por el clima no podrá ser bajo las estrellas) vendrá más gente que de costumbre. Aquello de ven a mi casa esta Navidad, se hará realidad.
Deseo que cada uno de ustedes encuentre su lugar especial y entre abrazos y sonrisas la dicha impregne sus corazones que, para muchos de nosotros late de Norte a Sur y de Sur a Norte, de Oeste a Este y de Este a Oeste
¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓOSPERO AÑO NUEVO A TODOS!
| Edificio del Ayuntamiento de Pori con su árbol de Navidad gigante. ´Por fin hoy 21 de diciembre, pude escribir la versión de este texto en finlandés y ya el escrito aparece en la página principal de Uusi Suomi. Aquí les dejo el enlace. |